La literatura de la Generación Beat y la crítica antropológica de la cultura (I)

por Hanky Panky Beat & Alberto Vallejo Reyna



Muéstrame al hombre que es a la vez sobrio y feliz, 
y yo te mostraré el ano arrugado de un idiota mintiendo...
William Burroughs





Como etnólogo a mi siempre me han interesado las manifestaciones culturales que surgen en los límites de lo permitido, aquellas que se adentran de lleno en lo prohibido, las que se encuentran infestadas, contaminadas con el elixir de lo inmoral, de lo amoral incluso...      en fin, me parece que un profundo conocimiento de la cultura y sus manifestaciones se logra explorando estos sus límites, conociendo y experimentando aquello que se encuentra fuera de la estructura social de lo bueno, lo permitido, lo social. Estas estructuras sociales, se pueden conocer mejor a partir de su reflejo en lo liminal, en lo que considera exótico, en lo que se encuentra en su periferia. 

Por otro lado la literatura siempre es un aliciente para hacer buena antropología, dado que uno de nuestros retos principales en este siglo, es justo el poder acceder a otras formas de comunicación que permitan a un público más amplio conocer lo que tenemos que decir sobre la cultura, en tanto etnólogos y antropólogos. Acceder a ser interpelado y conocerse a si mismos es un trabajo complejo que vale la pena, de tal manera que la etnografía literaria, poética, es un camino que nos da esperanza como científicos. Ser científico y ser poeta puede ser un binomio crucial para la eficacia simbólica de nuestros trabajos, que permitan que dialoguen con un público más amplio. En esta ruta yo le apuesto a la crítica de lo prohibido, pues tengo la convicción de que en la crítica etnográfica desde los mundos que se producen en los suburbios de la cultura, podemos conocer mejor los procesos sociales que desencadenan la reproducción de la estructura social y la cultura hegemónica, fenómenos que finalmente reproducen el sistema de relaciones de poder generación tras generación. Justo lo que queremos cambiar y romper. Estoy siempre curioso por observar aquello que salta por los aires cuando jalamos el freno de mano de la locomotora de la historia.

De ahí que me haya interesado por explorar y conocer la literatura de la Generación Beat, explorando en sus páginas esa descripción etnográfica de los sentimientos de la vida liminal, prohibida que vivían sus cronistas en las entrañas del imperio norteamericano de la posguerra y que tanta influencia tuvieron en la critica cultural y política de los años sesenta. sus trabajos son de una actualidad que me erizan la piel de vez en cuando, por ejemplo, vemos un fragmento del poema de Allen Ginsberg, cuando aullando como un lobo urbano, lastimado por la locura del conservadurismo hipócrita que se reproduce en medio del fundamentalismo liberal económico de la sociedad norteamericana de los años 50. Nos dice en su poema Howl que veía a las mejores mentes de su generación destruidas por la locura, hambrientas, histéricas, desnudas, adictas a drogas duras, metidas en el antro maquina que enferma y hace perder la brújula: 


[...] Who were burned alive in their innocent flannel suits on Madison Avenue amid blasts of leaden verse & the tanked-up clatter of the iron regiments of fashion & the nitroglycerine shrieks of the fairies of advertising & the mustard gas of sinister intelligent editors, or were run down by the drunken taxicabs of Absolute Reality [...]


[...] que fueron quemados vivos en sus inocentes trajes de franela en Madison Avenue entre explosiones de versos pesados como el plomo & el recobrado estrépito de los férreos regimientos de la moda & los gritos de nitroglicerina de maricas de la publicidad & el gas mostaza de inteligentes y siniestros editores, o fueron atropellados por los taxistas ebrios de la Realidad Absoluta  [...]


Por el momento les recomiendo, además de sumergirse en el poema de Ginsberg, ver la película de John Krokidas (Kill your Darlings), construida sobre una minuciosa investigación biográfica de Austin Bunn, que nos muestra a Jack Kerouac, Alen Ginsberg, William Burroughs y a Lucien Carrgenios malditos de la generación Beat, en sus imberbes inicios universitarios, viviendo la vida, experimentando el tipo de proyectos culturales que yo esperaría y valoro en mis estudiantes de antropología cuando tienen veinte años....   

Disfruten la peli:

http://www.pelispedia.tv/pelicula/kill-your-darlings/






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